viernes, 11 de agosto de 2017

Guepardo Asiático

El guepardo índico o guepardo asiático (Acinonyx jubatus venaticus) es una rara subespecie del guepardo o chita (Acinonyx jubatus) que está en peor situación incluso, ya que se encuentra en peligro crítico.
Con una distribución histórica a través del suroeste y centro de Asia y la India, el guepardo asiático es actualmente tan solo conocido en Irán. Además, la población ha ido disminuyendo en los últimos años, ya que estaba en peligro de extinción hasta 1996, cuando pasó a peligro crítico. Su población es por tanto, muy pequeña.
Según la IUCN, la población efectiva de guepardos asiáticos es la cantidad de individuos maduros que pueden reproducirse o el número de individuos que pueden transmitir sus genes con éxito. A partir de un censo con el 44 % de la población se han estimaron 60 a 100 ejemplares, de los cuales menos de la mitad consisten en individuos maduros que pueden criar con éxito. 
Se dice que había más de 200 guepardos en Irán a mediados de los años 70 (E. Ferouz, com. Pers. 1974), aunque algunos expertos consideran esta cifra una estimación excesiva; tras un descenso de la población, con 60 a 100 ejemplares actualmente, parece haberse estabilizado .
Este es el resultado de las continuas investigaciones sobre el terreno, apoyadas por más de 12000 noches de colocación de cámaras de trampeo en los desiertos de Irán donde aún quedan, en los últimos 10 años.
Actualmente en Irán sólo quedan el guepardo asiático y el persa, cuando antes también eran comunes otros grandes felinos como el tigre del Caspio y el león asiático, impulsados a la extinción el siglo pasado en este país.
Como el guepardo, es un miembro de la familia de los gatos (Felidae) el cual caza principalmente utilizando su velocidad en grupo o escondiéndose.
Es el más rápido de todos los animales terrestres y puede llegar hasta velocidades de 112 km/h. El guepardo también es conocido para su impresionante capacidad de aceleración (de 0 a 100 km/h en 3´5 segundos (más rápido que el Mercedes-Benz SLR McLaren).
Mide de 112 cm a 135 cm de largo, con una cola de entre 66 y 84 cm. 
Pueden pesar de 34 a 54 kg., siendo el macho es más grande que la hembra.
El guepardo y el guepardo asiático son bastante similares en proporciones, pero el asiático tiene el pelo del cuello algo más largo, simulando una especie de cresta. Además tienen el morro, la punta de las orejas y el pecho más blanquecinos. Las características líneas negras que van de los ojos al morro y las manchas son bastante similares de la especie a la subespecie.
Las hembras, a diferencia de los machos, no establecen un territorio, lo que significa que van viajando dentro de su hábitat. Este es un dato importante a tener en cuenta a la hora de hablar de conservación.
Se caracteriza por capturar a sus presas cuando está a una moderada distancia de entre uno a doscientos metros, buscando la ventaja de un escondite en el relieve de la tierra, en los arbustos u otra cobertura disponible, y a continuación, empieza la carrera. Su velocidad de corta distancia supera con creces a la de cualquier otro animal.
Sus presas son principalmente pequeños antílopes. Su dieta consiste en la gacela de la india o chinkara, en la gacela persa que está vulnerable, muflones, la cabra o chiva que está vulnerable y liebres. En India, sus presas hace 50 años eran comunes, y se alimentaban de una rango más amplio de presas, como el sasín o cervicabra, el axis o chital y el antílope azul o nilgó.
Los guepardos son los únicos felinos a los que se les puede domesticar y entrenar para cazar gacelas. 

En el siglo pasado, esta subespecie era numerosa y común pero ha sido llevada a la extinción en gran parte de su área de distribución en el suroeste de Asia. Antes se le encontraba desde Arabia a la India, a través de Irán, Asia Central, Afganistán y Pakistán, y actualmente solo quedan ejemplares en Irán.
La última evidencia de un guepardo asiático en la India fue de un ejemplar al que dispararon y mataron en 1947 en el este de Madhya Pradesh. En 1990 ya solo se pensaba que quedaban ejemplares en Irán.
Vive en un gran desierto en zonas fragmentadas y en parte por ello, se ha ido extinguiendo rápidamente de todo su territorio.
Los guepardos prosperan en tierras abiertas, pequeñas llanuras, semidesiertos y otras zonas de hábitats abiertos, donde las presas se encuentran disponibles.
Actualmente se les encuentra principalmente en el desierto de Kavir. También parece sobrevivir en Baluchistán, Pakistán, donde sus presas adecuadas parecen disponibles, aunque no es seguro. 
Su propia biología no ayuda a estos guepardos a recuperarse: su baja tasa de fecundidad, la alta tasa de mortalidad de los cachorros debido a factores genéticos y el hecho de que sean las hembras las que eligen al macho, han sido algunas de las razones de que sea difícil que críen en cautividad
Debido a que todos los guepardos del mundo, sean de la subespecie que sea, tienen un sistema inmunológico similar, hace que todos tengas la misma vulnerabilidad a las mismas enfermedades. Esto es, asombrosamente, debido a cruces realizados hace nada menos que 12000 años, y que influyeron de manera espectacular en su genética.
El hábitat del guepardo se encuentra bajo las amenazas de la desertificación, el aumento de la agricultura, el aumento de los asentamientos residenciales y la disminución de presas, causadas por la caza y la degradación de pastos debido al sobrepastoreo del ganado introducido.  
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Iguana Crestada de Fiji

La iguana crestada de Fiji tiene la piel de color verde claro, normalmente combinado con detalles en gris o negro y líneas por todo el cuerpo que se ramifican al llegar a la cola. Es bastante fácil distinguir a los machos de las hembras. Los primeros tienen una papada más prominente y el color gris suele predominar en su cuerpo.
El color verde es más intenso en el momento de su nacimiento. Luego, según van envejeciendo, ese verde se va volviendo más apagado o más claro. Los ojos suelen ser de color anaranjado o amarillento/dorado.
Esta iguana llega a medir aproximadamente 70 cm de longitud, de los cuales dos tercios corresponden a la cola.
Todas las iguanas basan su alimentación en los vegetales, pero algunas lo complementan con algunos insectos. Este no es el caso de la iguana crestada de Fiji, que es totalmente vegetariana: se alimenta de hojas, flores y frutos.
Como su propio nombre indica, la iguana crestada de Fiji es natural de las islas Fiji. Podemos encontrarla en las islas Deviulau, Levu Malolo, Macuata, Monuriki, Qalito, Waya y Yadua Taba. Aunque está en peligro de desaparecer de todas, la última isla es donde su escasez es especialmente notable.

El peligro se debe a que esta especie de iguanas habita en los bosques secos, que son el tipo de vegetación más amenazada de todo el Pacífico.Si se destruye su hábitat natural, las especies desaparecen sin remedio.
A día de hoy, la situación de la iguana crestada de Fiji es crítica, la peor de todas. Después de esto, si no se remedia, pasaría a estar extinta en su hábitat salvaje y después extinta por completo. Para intentar evitarlo, la isla de Yadua Taba se ha proclamado parque natural y zona protegida. De hecho, está dando resultado y desde hace unos años se ha observado un incremento de población de la iguana crestada de Fiji
La temporada de reproducción se produce entre los meses de febrero y abril. El cortejo y apareamiento comienza en enero. La iguana crestada de Fiyi es ovípara y tiene uno de los periodos más largos de incubación de los reptiles, alrededor de nueve meses. Las hembras ponen de dos a cuatro huevos. Las crías salen de sus huevos en la temporada de lluvias, entre octubre y diciembre.
La mayor amenaza que enfrenta es la pérdida del hábitat debido al desarrollo agrícola, los incendios, las tormentas y las plantas exóticas invasoras. Debido a su pequeño tamaño son especialmente vulnerables frente a los gatos salvajes (Felis catus). También es importante la competencia con las cabras salvajes que fueron introducidas en Yadua Taba en 1972; la vegetación de la isla durante este tiempo ha sido reducida fuertemente por una combinación de pastoreo y los incendios utilizan para impulsar las cabra para facilitar su captura.
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Pangolín

Este mamífero placentario con el cuerpo cubierto de escamas, se alimenta principalmente de termitas, para lo cual ha desarrollado una larga lengua pegajosa, y su boca, carece por completo de dientes. Otra de sus peculiaridades son sus escamas, que le sirven como mecanismo de defensa, pues cuando es atacado, tiende a hacerse una bola para protegerse por su dura piel, su nombre viene del Malayo peng-goling (el que se enrolla).
Su dieta está basada en insectos, a los que detecta gracias a su extraordinario olfato, algo que hace durante las noches, pues es un animal eminentemente nocturno.  Respecto a su sociabilidad, son animales nómadas y solitarios, y habitualmente esquivos en la relación con otros animales, especialmente con el hombre.
Su hábitat se da en los bushlands, los bosques del centro de África y las sabanas, y el pangolín asiático habita entre Borneo hasta Pakistán. Suelen vivir en madrigueras que cavan en el suelo, utilizando sus potentes garras que pueden llegar a romper una pierna humana.
Los pangolín es un mamífero con orden propio, el de los folidotos. Tienen grandes escamas que cubren la mayor parte de su cuerpo. El pangolín se parece al armadillo pero no es lo mismo. Se encuentran en las zonas tropicales de Asia (género Manis) y África (género Phataginus). Los de Asia se diferencian del resto por tener pabellones auditivos externos y escamas debajo de la cola. Su nombre proviene del vocablo malayo “pengguling” que se traduce por “rodillo”.

La apariencia física del pangolín esta marcada por unas escamas largas, endurecidas y en forma de placas, lo cual es un atributo inusual entre los mamíferos. Son a menudo comparados con alcachofas o conos caminantes. Se pueden enrollar en una bola cuando se ven amenazados, con sus escamas sobrepuestas actuando como armadura. Las escamas del pangolin al nacer son suaves, pero se van endureciendo a medida que el animal se desarrolla. A pesar de no ser su arma primaria, las poderosas piernas del pangolin -usadas para cavar a través de la tierra endurecida- son lo suficientemente fuertes para partir una pierna humana de un solo golpe. El pangolin también puede emitir un ácido fétido de unas glándulas cerca del ano, similar al que segrega un zorrillo. El pangolín tiene piernas cortas, con garras afiladas que usan para enterrarse.
El tamaño del pangolín varía desde 65 cm en las especies más pequeñas hasta 1,76 m en las mayores; la cola es muy larga y puede representar la mitad o más de la longitud corporal.
Su afilado hocico termina en una boca pequeña, sin dientes, pero con la lengua larga. Las extremidades son cortas y las anteriores tienen tres garras centrales muy desarrolladas.
El pangolín es nocturno, aunque hay algunas especies diurnas. El pangolín se enrollan hasta formar una especie de pelota cuando duermen o cuando se sienten amenazados; en esta postura, las escamas se erizan y presentan un borde afilado y cortante. Se sabe poco de la reproducción de este animal; la hembra suele parir una sola cría y viven solos o en parejas
El pangolín carece de dientes y de la habilidad de masticar. En su lugar, ellos abren los hormigueros or termiteros con sus poderosas garras delanteras e introducen su larga lengua.
Son insectívoros y se alimentan sobre todo de termes y hormigas; utilizan las garras de las patas anteriores para romper los nidos de los insectos y cazan sus presas con su lengua impregnada de saliva pegajosa.

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Anguila Común

Son animales migradores que se reproducen al final del invierno en el Atlántico oeste, en el llamado mar de los Sargazos; en este mar nacen y pasan su primera fase o etapa como larvas leptocéfalas; aquí la anguila es transparente y con forma de lazo, y es la etapa anterior a la de angula; en esta forma llega hasta las costas de Europa arrastrada por la corriente del Golfo con unos 10 meses de edad.
Son peces catádromos, lo que significa que viven en agua dulce y se aparean en agua salada; así que tras su estancia durante meses o incluso años (unos tres años) en agua salada y estuarios donde pasan por el estado de angula y se convierten en anguilas jóvenes, viajan miles de kilómetros hasta ríos donde se desarrollan hasta alcanzar su estado adulto; al llegar a los ríos serán anguilas amarillas. Los machos completan su crecimiento entre los 6 y 12 años, y las hembras entre los 9 y 20 años.
Por lo tanto, entre los 6 y 30 años las anguilas comienzan a experimentar una notable serie de cambios entre los que se encuentran que los ojos se agrandan, la piel se hace más oscura en la parte posterior, y su vientre se vuelve brillante y plateado. 
Cuando ya son adultos (anguila plateada) y tienen que aparearse, regresan al océano a aguas profundas de hasta 700 m. Durante el viaje al mar no se alimentan, y recorren unos 16 kilómetros por día. Es también durante el viaje cuando acaban de madurar sexualmente. Aunque no se conoce mucho de la zona de desove, probablemente mueren tras desovar. 
Las anguilas tienen el cuerpo alargado cilíndrico en la parte delantera y algo aplanado en la parte posterior. Su cabeza es algo alargada, con los ojos redondeados, pequeños en los ejemplares juveniles y grandes en ejemplares plateados adultos. Su mandíbula inferior es algo más larga que la superior y ligeramente proyectable, con los dientes muy pequeños, dispuestos en series en ambas mandíbulas y en el vómer.; la apertura de las branquias es pequeña y vertical. , restringidas a los laterales; Sus aleta dorsal y anal son muy largas y unidas a la aleta caudal, formando una única aleta que va desde el ano hasta la mitad del lomo; no cuenta con aletas pélvicas. Además, en ninguna de sus aletas cuenta con espinas. 
Con respecto a su coloración, varía según su etapa de vida; Los adultos en agua dulce tienen la parte dorsal negruzca y la ventral amarillenta, tornándose plateada durante la migración reproductora. La larva es transparente y la angula pardo verdosa. 
Se encuentra en todos los ríos europeos que desembocan en el Mediterráneo, así como en los ríos del norte de África y Asia que desembocan en el mismo mar. También se encuentra en los ríos que dan al mar Báltico. En España se encuentra en todas las cuencas hidrográficas aunque limitada por la presencia de grandes presas, habiendo desaparecido de la mayor parte del Ebro, Duero, Tajo y Guadiana. Está presente también en las albuferas de las islas Baleares y en las islas Canarias.
Con respecto a su hábitat, vive en los ríos y en el mar según su etapa de vida. Las larvas y los adultos viven en el océano, en aguas profundas, y la anguila amarilla, estado en el que se alimenta, vive en los ríos. En éstos prefieren sustratos de arena y fango.
El mar de los Sargazos donde se reproducen se caracteriza por la frecuente ausencia de vientos, corrientes marinas, y la abundancia de plancton y algas, estas últimas formando ´bosques´ marinos superficiales que pueden extenderse en enormes extensiones. 
Se ha observado una evidente disminución de las poblaciones en toda su distribución nativa. Por ejemplo, en España está catalogada como Vulnerable debido a las presas que se construyen en los ríos, que impiden su migración, además de por la degradación de los estuarios, la acumulación de contaminantes y la sobrepesca.
Estas amenazas se pueden extrapolar a las poblaciones mundiales teniendo por lo tanto las siguientes amenazas principales: 
SOBREPESCA INSOSTENIBLE: La especie cuenta con el problema de la sobrepesca en las desembocaduras de los ríos, lo que es un factor muy importante en el declive de la especie, ya que pescan ejemplares que no han tenido la oportunidad de reproducirse.
PRESAS DE LOS RÍOS. La construcción de presas en los ríos es también una amenaza ya que bloquea las rutas de migración y se convierten además en una causa de alta mortalidad ya que muchas mueren en las turbinas.
CAMBIO CLIMÁTICO: La contaminación, la pérdida de los humedales y el cambio climático también son amenazas potenciales para la especie.
DEPREDADORES Y PARÁSITOS: Esta especie es depredada en ríos sobre todo por nutrias. Además es fácil que sea parasitada por protozoos, cestodos, nematodos, trematodos, acantocéfalos y copépodos. El parásito nematodo Anguillicola crassus proveniente de Japón, se sospecha que provoca un gran impacto en las poblaciones de anguila antes de llegar a las zonas de desove.
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Foca Monje

Aunque parezca increíble, el mar Mediterráneo alberga focas en sus aguas. Se trata de la Monachus monachus, conocida popularmente como foca monje del Mediterráneo. Y resulta sorprendente porque es difícil encontrarse con una: sólo quedan unos 400 ejemplares, de los cuales aproximadamente 200 se encuentran repartidos en el Mediterráneo Oriental (Grecia y Turquía), alrededor de 150 en las costas del Sahara Occidental, y unos 20 en Madeira, según el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Estas cifras convierten a este fócido en uno de los diez mamíferos en mayor peligro de extinción de la actualidad
La foca monje del Mediterráneo tiene el cuerpo robusto, la cabeza redondeada y las extremidades cortas y provistas de unas uñas de reducido tamaño.
El pelaje es oscuro (de color gris o marrón) en las partes superiores y blanquecino en el vientre. La coloración suele variar en un mismo individuo con la edad. En general, los recién nacidos y los machos dominantes suelen ser prácticamente negros, aunque algo manchados de blanco por debajo.
Normalmente se encuentra en áreas costeras de difícil acceso y alejadas de la presencia humana. 

A menudo se agrupa junto a otras y busca refugio en las grutas marinas, cuyas entradas se encuentran bajo el agua.
En el pasado, cuando sus poblaciones eran más numerosas, también ocupaba las playas de arena.
Antiguamente se distribuía, en nuestras aguas, por todo el litoral mediterráneo y canario. Las poblaciones españolas han ido desapareciendo, de modo que en este momento únicamente es posible localizar a un par de individuos en las Islas Chafarinas.
Viven en islas o cuevas alejadas, como monjes ermitaños, tienen una notable papada formando unos pliegues alrededor del cuello que recuerdan el hábito de los monjes franciscanos. Se han encontrado restos óseos de estas focas en cuevas de Málaga hace 14.000 años. Su pelaje es de color gris o marrón en las partes superiores y blanquecinas en el vientre. Dispone de un cuerpo robusto, una cabeza redondeada y unas extremidades cortas provistas de unas pequeñas uñas, pudiendo medir tres metros de largo y pesar más de 300 kilos.
La alimentación de las focas monje se compone sobre todo de diferentes tipos de moluscos, así como de casi todo tipo de peces. Las focas monje tienen la costumbre de visitar las redes de pesca para poder buscar alimentos, lo que en muchos casos hace que mueran o que acaben con los recursos de los pescadores
Además, las focas monje se alimentan a cualquier hora del día, aunque normalmente suelen descansar por el día y comer en las horas de noche. Al ir a pescar no suele alejarse de la costa y si tiene que nadar mar a dentro será porque tiene mucha hambre y no hay alimentos cerca.
En lo referente a las amenazas con las que cuenta la foca monje normalmente se podrían reseñar a diferentes animales, como por ejemplo los tiburones de gran tamaño u otros animales como son las orcas. Al no ser un animal muy grande cuenta con diferentes depredadores y debe tener cuidado.
Pero, realmente, el principal depredador, y sobre todo, la principal amenaza de las focas monje siempre ha sido el ser humano, que ha hecho menguar su población hasta la extinción de algunas de sus subespecies y llevado hasta límites a otras. Las focas monje se han visto amenazadas por la caza ilegal de ejemplares, por todo tipo de accidentes que tienen lugar con las redes de pesca, por accidente cuando se acercan a comer o intencionadamente al acudir estos animales a consumir el alimento y principal sustento de los pescadores, a las embarcaciones e incluso a la contaminación y ocupación de sus hábitats naturales.

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Camello Bactriano

Se trata del mamífero más grande de su hábitat natural, con una altura media de 230 centímetros de las jorobas a las patas y un peso que oscila entre 300 y 1,000 kilogramos. El macho es significativamente más grande y pesado que la hembra.
El pelaje que cubre su cuerpo es largo y de color marrón oscuro o amarillento. Largos mechones de pelo conforman una melena, y en el cuello y la zona del pecho se extiende una especie de barba cuyo pelaje crece hasta los 25 centímetros de largo. Después del invierno todo el “abrigo” es despojado del camello, que queda con un pelaje más corto y en ocasiones con zonas disparejas entre sí.
Tiene un rostro largo y en él, un labio superior partido, que junto con el inferior proporciona protección contra los fuertes vientos y las tormentas de arena. Sus cejas son espesas y tiene 2 filas de pestañas que también proporcionan protección contra la arena y el viento. La nariz es hermética para evitar la entrada del polvo.
Posee patas duras con 2 dedos que permiten cruzar cómodamente los desiertos rocosos y caminar sobre la nieve o la arena. Sus jorobas almacenan grandes cantidades de grasa necesarias cuando se encuentra en época de escasez de alimentos.
El camello bactriano se distribuye en Asia y habita las regiones áridas. En invierno se encuentra a lo largo de los ríos de la estepa de Siberia y en la primavera se dispersa. Puede vivir en montañas, en llanuras pedregosas y en desiertos de dunas de arena a temperaturas extremas: mientras que en invierno el termómetro marca -40 grados centígrados, en verano marca 40 grados Celsius.
Es una especie migratoria; su distribución está vinculada a la disponibilidad de agua. Es activo durante el día y se encuentra solo o en pequeños grupos de 30 camellos, más o menos.
Habitualmente, el camello acude a ríos después de la lluvia o al pie de las montañas junto con otros camellos bactrianos. En las montañas todos pueden obtener agua tanto en verano como en invierno. Además, el camello tiene la capacidad de sobrevivir con sus propias reservas de agua durante largos períodos de tiempo de escasez.
La dieta del camello bactriano es herbívora y puede comer casi cualquier tipo de vegetación, ya sea seca, espinosa, salada o amarga. No obstante, si las fuentes de nutrientes son escasas, el camello consume huesos, piel y carne, y a un grado extremo, cuerdas y tiendas de campaña. Una vez que la comida se ingiere pasa al estómago y después regresa a la boca en forma de bolo alimenticio, para ser masticada de nuevo y volver al estómago.
El camello bactriano es polígamo y la madurez sexual se alcanza entre los 3 y los 5 años de edad. La hembra da a luz cada 2 años. Usualmente el apareamiento ocurre en otoño y durante ese tiempo los machos se comportan de modo violento.
Ya preñada, le hembra espera 3 meses para que nazcan sus crías a partir de marzo. El pequeño camello es precoz y puede caminar unas pocas horas después de su nacimiento.
Durante 3 a 5 años, permanece con la madre hasta que alcanza la edad reproductiva.
Hasta hace unos años se pensaba que la población de camellos bactrianos en estado salvaje se había extinguido, pero en 1957 se encontraron algunos ejemplares en el desierto de Gobi. Dichos ejemplares están en peligro de extinción, pues sólo quedan entre 400 y 900 distribuidos en China y Mongolia, con las frecuentes amenazas humanas que implican la pérdida de su hábitat natural.
La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasifica como especie “En Peligro Crítico de Extinción”.
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Murciélago de la Fruta

El murciélago de la fruta cae en la categoría de los mega murciélagos y, a veces son llamados “zorro volador” en algunas localidades. Existen diferencias en tamaño de un lugar a otro, y la variación de estos murciélagos se confunde a menudo con otros tipos de murciélagos diferentes, en lugar de ser identificado como el mismo.
el murciélago de la fruta tiene la mejor visión general de todas las especies de murciélagos. Utilizan su visión junto con el sentido del olfato, para encontrar sus fuentes de alimento. Estos sentidos también le sirven para ayudar a evitar situaciones peligrosas. Se dice que este murciélago es uno de los más singulares entre las más de 1.100 especies que, hasta ahora, han sido identificados.
El murciélago de la fruta tiene dientes afilados que le permiten penetrar en la piel de los frutos, también tienen lenguas largas que desenrollan cuando se están alimentando. Cuando no están comiendo, enrollan la lengua hacia arriba, escondida internamente alrededor de la caja torácica en lugar de permanecer en la boca.

La forma de las alas en los murciélagos de la fruta puede ser diferente, según la ubicación. Muchos expertos creen que este tipo de diferencia en la anatomía tiene que ver con el hecho de que viven en zonas diferentes, y tienen diferentes tipos de árboles frutales de los que se alimentan. Las están diseñadas para ayudarles a compensar el viento y otros elementos en su ambiente natural.
La mayoría de especies de murciélagos consumen insectos, y el murciélago de la fruta llama la atención de las personas por su singularidad, se cree que se adaptaron a este tipo de alimento con el fin de sobrevivir. Las circunstancias podrían haber justificado la decisión de consumir un tipo diferente de alimento, para compensar la falta de insectos.
Las alas largas del murciélago de la fruta hacen mucho más que hacerlos volar, también les permite mantener el calor durante el descanso. Se envuelven en las alas para conservar el calor corporal. Viven en colonias muy grandes en tamaño, porque se sienten más seguros con grandes números.
Dentro de cada colonia de murciélagos de la fruta, se encuentran varias sub colonias. Colonia tiene un macho y varias hembras, estos murciélagos forman lazos muy fuertes con sus subgrupos.
El murciélago de la fruta puede ser muy torpe en su aterrizaje, y es por eso que tantas personas no creen que tenga muy buena vista. El problema no es con la visión, sino con el equilibrio. Tienen que chocar con algo, como un árbol o un arbusto, con el fin de parar. A pesar de tales esfuerzos rara vez se dañan durante este proceso.
Tienden a vivir en las zonas que les ofrecen abundante comida, en regiones con bosques espesos, con árboles frutales en abundancia. La mayoría viven en climas cálidos, donde pueden tomar ventaja de las diversas frutas que se cultivan durante todo el año.
Es posible que deban viajar largas distancias durante ciertas épocas del año con el fin de encontrar comida, harán el viaje de regreso a su lugar de descanso, antes de que salga el sol. A veces estos esfuerzos nos les dejan el tiempo suficiente para encontrar comida.
Durante el día el murciélago de la fruta se refugia en arboles, esto les da oscuridad y también los protege de los diversos depredadores, también pueden esconderse en grietas y otros espacios oscuros. Suelen estar cerca de los cuerpos de agua.
Los machos pasan tiempo frotando sus cuerpos contra sus hembras en las sub colonias. Una vez que se ha producido el apareamiento llevarán las crías en sus cuerpos durante unos seis meses. Las hembras dan a luz a una sola cría a la vez, la cual será totalmente dependiente de ella, sus alas no estarán lo suficientemente fuertes para volar hasta después de seis semanas.
El joven se quedará con su madre, incluso cuando ella está en busca de comida. Se adhieren a su cuerpo con sus garras que les permiten permanecer sin esfuerzo en su lugar. El murciélago de la fruta, no tomará parte en el apareamiento cuando está luchando por el hábitat, o por encontrar comida. Se cree que es un proceso natural, que les permite garantizar que la superpoblación no se produzca en cualquier área donde vivan.
Debido a la ubicación donde vive el murciélago de la fruta, no tienen demasiados depredadores naturales. A veces se encuentran, dependiendo de su ubicación, diversos tipos de aves, entre ellas el halcón y el águila que los pueden atacar mientras todavía están en vuelo. A veces, en los árboles, pueden ser comidos por serpientes o ardillas.
En algunas zonas el murciélago de la fruta vive muy cerca de los humanos. Por lo tanto, es posible que los gatos domésticos los consuman también. De hecho, algunas personas ni siquiera saben que tienen los murciélagos viviendo en sus árboles hasta que terminan por encontrar que su gato lleva un tiempo alimentándose de estos.
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Mono Araña

Se llama mono araña a todo primate del Nuevo Mundo con largas extremidades, perteneciente al género Ateles. Los monos araña son reconocibles por su delgada anatomía y principalmente por su cola y sus patas, que les permiten balancearse de rama en rama con suma agilidad.
Existen 7 especies: el mono araña de cara blanca (Ateles marginatus), el mono araña negro (Ateles paniscus), el mono araña común (Ateles belzebuth), el mono araña peruano (Ateles chamek), el mono araña de cabeza negra (Ateles fusciceps), el mono araña de Geoffroy (Ateles geoffroyi) y el choibo o marimonda del magdalena (Ateles hybridus).
Los monos araña son grandes si se les compara con otros primates americanos. Por supuesto, su tamaño varía, pero el rango de longitud del cuerpo se sitúa entre los 35 y los 66 centímetros. Para tener una idea, el mono araña de Geoffroy,
una de las especies mejor conocidas, alcanza de 30 a 63 centímetros de longitud y de 6 a 9 kilogramos de peso. El mono araña de cabeza negra tiende a ser ligeramente más pequeño, con 39.3-53.8 centímetros de largo y 8.8-11 kilogramos de peso. Por lo general, las hembras son un poco más pequeñas que los machos.
Su grueso pelaje es oscuro, con tintes marrones más claros o colores beige o blanco en las áreas del pecho, el vientre y la zona interna de las extremidades. Otros son casi enteramente de color negro, y unos más tienen manchas claras en la cola, la parte superior del rostro y la espalda.
La cola de los monos araña es delgada y alargada; supera incluso la longitud del cuerpo al registrar una medida de hasta 89 centímetros. Es una cola prensil, ya que con ella pueden sujetarse a las ramas de los árboles. Sus manos están desprovistas de pulgares oponibles.
Los monos araña se extienden desde el sur de México hasta Brasil, incluida Centroamérica.
El choibo o marimonda está presente en Colombia y Venezuela; el mono araña peruano vive en Bolivia, Brasil y Perú, el mono araña de cara blanca persiste únicamente en Brasil; el mono araña negro se encuentra en Surinam, Guayana Francesa, Guyana y Brasil; el mono araña común está en Venezuela, Perú, Brasil, Ecuador y Colombia; el mono araña de cabeza negra vive en Colombia, Panamá y Ecuador; y el mono araña de Geoffroy se halla en México, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Belice, El Salvador, Panamá, Nicaragua y Colombia.
Habitan típicamente las selvas tropicales de su gama, pero en terrenos de elevaciones diversas, que pueden ser desde el nivel del mar hasta 2,500 metros o un poco más sobre el nivel del mar.
Estos primates, de dieta básicamente herbívora, se alimentan de frutas, nueces y hojas, pero pueden consumir huevos de aves, insectos, arañas, corteza de árboles y miel. Gracias a su consumo de frutos se les considera importantes dispersores de semillas en su hábitat, puesto que estas regresan al suelo al ser excretadas por los monos, después de lo cual pueden germinar.
Las hembras tienen un clítoris bastante grande, que puede hacer complicado distinguirlas de los machos. Sin embargo, los machos no tienen ningún problema en reconocerlas, y después de un cortejo ellas eligen a su compañero. El período de gestación comprende entre 226 y 232 días, y entonces la hembra pare una sola cría. El nacimiento de gemelos es muy raro. Sobre la madre recae la tarea del cuidado de su pequeño, a quien alimenta con leche materna durante los primeros meses.
Los monos araña son animales muy sociales y acostumbran vivir en grupos de 15 a 25 individuos, si bien pueden ser hasta 40. Esto no significa que siempre están juntos; es común que durante el día el grupo se separe en grupos más pequeños para buscar alimento, y que en la noche se dividan para descansar.

De acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, salvo el mono araña de cabeza negra, catalogado como especie “Vulnerable”, todas las especies están en peligro de extinción. Esto es resultado de factores como la deforestación y la tala que destruyen su hábitat, su captura para fungir como sujetos en estudios científicos y enfermedades como la malaria. Por desgracia, las poblaciones de monos araña se están reduciendo. Algunos de ellos viven en áreas naturales protegidas, pero aún faltan muchas acciones encaminadas a su conservación a largo plazo.
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miércoles, 9 de agosto de 2017

Mono Colobo Rojo


El colobo rojo de Zanzíbar (Piliocolobus kirkii) es una especie de primate catarrino perteneciente a la familia Cercopithecidae, endémica de la isla de Unguja, la mayor isla del archipiélago de Zanzíbar, frente a la costa de Tanzania. También es conocido como colobo rojo de Kirk, debido a su descubridor, el explorador sir John Kirk (1832-1922), gobernador residente de Zanzíbar quien, además, lo presentó para la ciencia zoológica. Actualmente está clasificado como una especie en peligro y a mediados de la década de 1990 fue adoptado como especie emblemática para representar la conservación biológica de este archipiélago. La población de colobos rojos todavía sigue siendo reducida debido a que es endémica en exclusiva de esta región y los conservacionistas están intentando trabajar con el gobierno local para diseñar una estrategia efectiva y adecuada para proteger a los colobos rojos y su hábitat. La especie ha sido reclasificada zoológicamente en dos ocasiones; anteriormente pertenecía al género Colobus, pero recientemente pasó al género Piliocolobus.
El pelaje de este cercopitécido se compone de tres colores. Una banda negra corta a lo largo de los hombros y los brazos mientras que el vientre y la parte inferior de los miembros son blancos. Su cara negra está coronada de largos pelos blancos y presenta una marca rosa en la nariz y los labios. El colobo rojo de Zanzíbar posee una larga cola no prensil que usa únicamente para mantener el equilibrio durante los desplazamientos en el dosel arbóreo. El dimorfismo sexual de esta especie es poco marcado: el color y el tamaño del cuerpo de las hembras no difiere casi del de los machos. En los grupos, las hembras son generalmente más numerosas que los machos. Los rasgos de la cara permiten diferenciar fácilmente a los individuos dentro de un grupo. Estos colobos tienen cráneos pequeños y la forma del cuerpo es redondeada. Los machos llegan a alcanzar los doce kilos y las hembras hasta diez.
Los grupos se componen en general de cuatro machos adultos y numerosas hembras, siendo la proporción más habitual de un macho por cada dos hembras. Dentro del grupo siempre están presentes jóvenes de todas las edades. El número total de individuos en el grupo puede variar de 30 a 50 animales. La especie es muy social y los monos juegan y se acicalan durante los descansos entre las comidas. Al contrario que las hembras, dentro del grupo, los machos mantienen vínculos muy estrechos entre sí, actúan juntos en defensa del grupo e incluso se acicalan mutuamente.
Comparado con los otros miembros de la subfamilia de colobinos, las especies del género Piliocolobus tienen una laringe más pequeña. Así, a diferencia del llamado más grave de los machos de las especies de colobos negros y blancos, el llamado de los machos de Piliocolobus kirkii es más alto o soprano. Al no ser un animal territorial, el colobo rojo de Zanzíbar no emite vocalizaciones intensas de intimidación. Entre los llamados de peligro y de alarma se encuentra un ladrido, un ruido «chist» y uno «wheet». Los gritos más fuertes se escuchan cuando el macho expresa su poder en el grupo o cuando inspecciona el estado sexual de las hembras.
La alimentación también es una actividad grupal. Comienzan a alimentarse por la mañana y continúa durante las horas más frescas del día. Los llamados de los machos ponen al grupo en movimiento en busca de otro lugar en el que alimentarse. Esta especie es principalmente folívora y las hojas consumidas son generalmente pequeños brotes. Los colobos rojos se alimentan también de semillas, flores y frutos verdes. De modo excepcional, pueden llegar a comer también cortezas, madera muerts e incluso tierra. También se ha observado el consumo de la cícada Encephalartos hildebrandtii. Es una de las pocas especies que no come fruto maduro; debido a que cuenta con un estómago de cuatro cámaras, que no puede digerir los azúcares contenidos en la fruta. Debido a que en su dieta incluyen hojas tiernas, en ocasiones consumen carbón vegetal, del cual se cree los ayuda a digerir las toxinas (probablemente compuestos fenolíticos) de hojas de almendro malabar o mango. Este consumo de carbón es un comportamiento probablemente enseñado por las hembras a sus crías. También es importante señalar que no todas las poblaciones de colobos rojos adoptan este comportamiento. De hecho, solo se aprecia en algunos grupos que consumen hojas más exóticas.
Los machos alcanzan la madurez sexual entre los tres años y los tres años y medio. Las hembras la alcanzan a los dos años. En celo, ellas son fácilmente reconocibles por la hinchazón y el color rojo vivo de sus genitales. Así, los machos saben que la hembra está lista para el apareamiento. Además, justo antes de aparearse, los machos utilizan sus dedos para sondear los órganos genitales de las hembras y los olfatean para detectar la presencia de estrógeno y de progesterona. Cuando se aseguran por este método que la hembra está en celo, empieza el apareamiento.
El colobo rojo de Zanzíbar solo vive en tres lugares boscosos del archipiélago de Zanzíbar y se encuentran esencialmente en la mitad sur de la isla principal, Unguja. Una pequeña población introducida se encuentra también en Pemba desde la década de 1970, pero no parece muy viable.
Aunque sea una especie principalmente arborícola, se puede hallar en ocasiones en el suelo y sobre todo cerca de las zonas agrícolas donde los colobos están habituados al contacto con los humanos. En el parque nacional Jozani Chwaka Bay prefieren las zonas secas, pero también se encuentran en los manglares en donde disponen de alimento todo el año. En Uzi, por el contrario, es más frecuente verlos en los manglares donde predomina la especie Rhizophora mucronata, donde permanecen el 85% del tiempo de observación. La alimentación salada les obliga a buscar agua dulce, lo que hace de los manglares de la isla un hábitat particularmente apreciado.

Existen entre 1600 y 3000 individuos en estado salvaje. De ellos, la mitad viven fuera de las zonas protegidas. La mayor y más importante zona de protección del colobo rojo se extiende por una superficie de 25 km2 y se encuentra en el interior del parque nacional Jozani Chwaka Bay. Esta zona se encuentra en la isla principal y los individuos que allí viven han sido muy estudiados desde el punto de vista científico. Sin embargo, los colobos siempre han estado cerca de los shambas (término suajili para «granja») que lindan con el parque y hay que subrayar que cerca de estas shambas las poblaciones de colobos rojos son más numerosas que las que viven en el interior del parque. Estas poblaciones, las que no viven en el interior de la zona protegida, están sometidas a riesgos mayores.
En Uzi y en la isla Vundwe, sufren una destrucción de su hábitat que no cesa de aumentar. Los bosques asentados sobre antiguos lechos coralinos son los que más padecen la deforestación. Debido a que los colobos roban la fruta de la granja, se han informado casos de envenenamiento, captura y desaparición en estas islas.
El colobo rojo de Zanzíbar está considerado actualmente como especie en peligro en la Lista Roja de la UICN. El primer factor que ha contribuido a esto es la deforestación y con ella una baja significativa de los recursos. Además, las capturas han aumentado, bien sea para ser comido, bien por su atractivo como animal de compañía.
La Convención Africana ha considerado que la amenaza sobre la especie y la importancia de su conservación colocándola en la categoría «Clase A».
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Albatros

Los albatros constituyen un grupo de aves de porte grande a muy grande; son los de mayor tamaño del orden Procellariiformes. Su pico es grande, fuerte y aguzado, con el maxilar superior que termina en un gran gancho. El pico está compuesto por varias placas córneas (ranfotecas) y lateralmente presenta dos narinas con forma de tubos que acompañan las caras laterales del pico, por donde expulsan la sal (y que dieron lugar al antiguo nombre del orden Procellariformes: Tubinares). Las dos narinas tubulares de todos los albatros se disponen a lo largo de ambos lados del pico, al contrario de los demás Procellariiformes, en los que los tubos sólo se sitúan en la parte superior del pico. Estos tubos permiten que tengan un sentido del olfato especialmente desarrollado, algo raro entre las aves. Como los demás Procellariiformes, utilizan esta capacidad olfativa para localizar potenciales fuentes de alimento. Los albatros, al igual que los demás Procellariiformes, necesitan bajar el contenido de sal que se podría acumular en sus cuerpos a causa de sus ingestiones de agua de mar mientras se alimentan. Todas las aves tienen una amplia glándula nasal en la base del pico, encima de sus ojos, que elimina la sal a través de las fosas nasales.
Las patas no tienen un dedo opuesto en la parte posterior, y los tres dedos anteriores están totalmente unidos por una membrana interdigital, que les permite nadar, así como posarse y despegar deslizándose sobre el agua. Sus patas son particularmente fuertes en comparación con el resto de los Procellariiformes, de hecho, entre los miembros de este orden sólo los albatros y los petreles gigantes consiguen desplazarse con eficiencia en tierra.
El plumaje adulto de la mayor parte de los albatros se caracteriza porque presenta una coloración oscura en la parte superior de las alas, mientras que la parte inferior es blanca, de forma similar a las gaviotas. Esta característica se presenta de forma diferente dependiendo de las especies, desde el albatros real (Diomedea epomophora), que es casi totalmente blanco excepto en las puntas y el extremo posterior de las alas en los machos adultos, hasta el albatros de Ámsterdam (Diomedea amsterdamensis) que cuenta con un plumaje muy semejante al de los ejemplares jóvenes, en los que predominan los tonos castaños, en especial en una banda que destaca en torno al pecho. Muchas especies del género Thalassarche y albatros del Pacífico Norte tienen unas marcas faciales, como manchas oculares, o manchas cenicientas o amarillas en la cabeza y la nuca. Tres especies, el albatros de patas negras (Phoebastria nigripes) y las dos especies de albatros oscuros (género Phoebetria), se alejan por completo de los patrones habituales y son casi por completo de color marrón oscuro, o gris oscuro en determinadas zonas, como en el caso del albatros tiznado (Phoebetria palpebrata). Su plumaje tarda varios años en alcanzar la forma de un adulto reproductor.
La mayoría de los albatros se distribuyen por el Hemisferio Sur, desde la Antártida hasta Australia, Sudáfrica y América del Sur. La excepción la constituyen las cuatro especies del Pacífico Norte, tres de las cuales son exclusivas de esta región, de Hawái a Japón, California y Alaska; y una, el albatros de las Galápagos, que anida en las islas Galápagos y se alimenta en las costas sudamericanas. La necesidad de contar con viento, necesario para su vuelo de planeo, justifica su confinación en latitudes altas, ya que estas aves no están capacitadas para efectuar vuelos batiendo las alas, por lo que les resultaría muy difícil atravesar las zonas de calmas ecuatoriales. Esta especie, el albatros de las Galápagos, es capaz de vivir en aguas ecuatoriales en torno a las islas Galápagos debido a las aguas frías de la corriente de Humboldt y los vientos resultantes.
No se sabe con certeza por qué se extinguieron en el Atlántico Norte, aunque una subida del nivel medio de las aguas oceánicas, debido a un periodo de calentamiento interglacial, pudo conllevar el anegamiento de una colonia de albatros de cola corta enclavada en las Bermudas. Ocasionalmente se han avistado algunas especies meridionales divagantes en el Atlántico Norte, permaneciendo exiliadas en la zona durante décadas. Uno de estos especímenes «exiliados», un albatros de ceja negra volvió durante varios años a una colonia de alcatraces (Morus bassanus) en Escocia en una vana tentativa de reproducirse.
En su dieta predominan los cefalópodos, peces y crustáceos, aunque también son carroñeros y complementan su alimentación con zooplancton. Hay que tener en cuenta que para un gran número de especies sólo se conoce la dieta que mantienen durante el periodo de cría, época en que vuelven regularmente a tierra, lo que permite su estudio. La importancia de cada una de estas fuentes alimenticias en su dieta varía sustancialmente de una especie a otra, e incluso de una colonia a otra. Así, mientras unas especies basan su alimentación en los calamares, otras ingieren una mayor cantidad de krill o de pescado. De las dos especies de albatros localizadas en Hawái, el albatros de patas negras se alimenta básicamente de peces, mientras que el albatros de Laysan captura sobre todo calamares.
Los albatros son coloniales, por lo general nidifican en islas apartadas. En territorios de carácter más continental, se encuentran en promontorios con buen acceso al mar en varias direcciones, como en la península de Otago en Dunedin, Nueva Zelanda. Muchos albatros grises y albatros de patas negras anidan bajo árboles en bosque abierto. Las colonias varían desde acumulaciones muy densas, típicas de los albatros del género Thalassarche (las colonias de albatros de ceja negra en las islas Malvinas tienen una densidad media de 70 nidos por cada 100 m²), hasta grupos mucho más pequeños y con nidos individuales muy espaciados, típicos de los géneros Phoebetria y Diomedea. Todas sus colonias se sitúan en islas que históricamente se encontraban libres de mamíferos terrestres. Los albatros son muy filopátricos, esto es, que generalmente volverán a su colonia natal para reproducirse. Esta tendencia es tan fuerte, que un estudio sobre albatros de Laysan demostró que la distancia media entre el lugar de eclosión del huevo y el lugar donde el ave establece posteriormente su propio territorio es de 22 metros.
A pesar de su consideración como aves legendarias, los albatros no se han librado de la presión directa o indirecta de los humanos. Cuando los polinesios y los aleutas los descubrieron, se dedicaron a su caza, hasta tal punto que llegaron a desaparecer de algunas islas (como la de Pascua). Cuando los europeos comenzaron a navegar por todo el mundo, también comenzaron a cazar al albatros, «pescándolos» desde los barcos para servir de alimento, o simplemente disparándoles por diversión o deporte. Este deporte alcanzó su cénit en las rutas de emigración con destino a Australia y sólo se detuvo cuando los barcos se hicieron demasiado rápidos para pescar desde ellos y cuando se establecieron regulaciones que prohibían la utilización de armas de fuego a bordo por motivos de seguridad. En el siglo XIX sus colonias, en particular las del Pacífico Norte, fueron esquilmadas para el comercio de plumas, llevando casi a la extinción al albatros de cola corta.
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